Adicciones, en fácil

alcohol

Las adicciones (y, en general, las conductas compulsivas) son un grave problema de muchas sociedades, incluida la ecuatoriana. Ríos de tinta y toneladas de papel se han malgastado tratando de explicarlas. Algunos proponen que son enfermedades, encima incurables; que “adicto un día, adicto toda la vida”; que uno no es un ex-adicto sino un “adicto en recuperación”. Otros, que se trata de faltas morales: carencia de valores, de fuerza de voluntad, de “ganas de salir del problema”. Muchos, que se deben a una “sociedad enferma”, una “cultura del alcohol”…

La discusión sigue y sigue, sin visos de solución.

La adicción, en fácil

Me atrevo a proponer una explicación fácil (derivada de aquí y aquí, del trabajo de Stanton Peele y de Steven Hayes). Tan fácil que parece banal. Pero es, también, extremadamente potente. Quizá no se aplique a toda adicción o conducta compulsiva; pero sí a la mayoría.

  1. La adicción es una conducta que sirve para gestionar estados emocionales dolorosos.
    Cuando me siento ansioso, triste, desesperado, iracundo, confuso… consumo; eso me brinda un alivio momentáneo.
    Desde luego, consumir (o caer en una compulsión) no resuelve la situación que causó el dolor en primer término. Por el contrario, suele agravarla, siquiera porque la inacción afianza los problemas. Pero es extremadamente eficaz, a corto plazo: difumina mi sufrimiento casi instantáneamente (distrayéndome o modificando directamente mi sistema nervioso).
  2. No importa cómo se aprenda o inicie la adicción; lo importante es que se mantiene porque es autorreforzante a plazo inmediato. No hace falta volver al “origen” del consumo, buscar el supuesto “trauma” o “desencadenante”. Independientemente de cuál haya sido, la adicción se afianza y extiende hasta invadir toda la vida de la persona porque es altamente eficaz: reduce el dolor automática y mágicamente. Las personas que no conocen estrategias más flexibles y abstractas para manejar sus conflictos (es decir, quienes aún no han aprendido a hacerlo de otro modo, casi siempre porque son muy jóvenes) apelan al consumo o la compulsión para atajar, al menos, el dolor que sienten. La adicción (al igual que el populismo) fracasa porque triunfa desmedidamente.
  3. El sufrimiento es inherente a la vida: es indispensable para que sepamos qué nos interesa, cuáles son nuestros valores y de qué debemos ocuparnos en nuestro camino. No se puede vivir sin dolor; y todo intento de evitar o controlar el dolor tiende a degenerar en patología.
  4. La adicción se cura:
    • Aprendiendo a tolerar el malestar, a convivir con la ansiedad, la ira, la tristeza…; a darles espacio sin perder el nuestro; y
    • Aprendiendo a resolver mejor nuestros conflictos: mediante estrategias más flexibles, maduras y globales.

    Estos aprendizajes deben ir juntos y desarrollarse paralelamente.

  5. Es decir, la adicción se cura madurando.

La evidencia empírica

Es así de sencillo. En efecto, según lo demuestra Stanton Peele, las conductas adictivas se reducen notoria y predeciblemente con la edad, sin necesidad de tratamiento alguno. Muchísimos adolescentes consumen alguna sustancia con regularidad; no son tantos los adultos jóvenes que lo hacen; son menos los adultos mayores, y casi ningún anciano. Es decir, a medida que las personas maduran, aprenden a manejar mejor sus problemas y dejan de usar la sustancia para controlar sus emociones; ésta pasa a ocupar en sus vidas un lugar limitado y equilibrado, asociado no con la evitación del malestar sino con la búsqueda del placer, con el “pasarla bien”. (El que los adictos buscan el placer a través de la adicción es un mito: lo que buscan es la reducción del dolor).

Además, y a diferencia de lo que se suele creer, los modelos más eficaces en adicciones y alcoholismo no son los 12 pasos ni Alcohólicos Anónimos (AA; en realidad, son bastante iatrogénicos) sino las intervenciones orientadas a desarrollar estrategias de afrontamiento y resolución de problemas más adaptativas y esperanzadoras; esto es, las que favorecen la maduración (lo que George Kelly llamaba “aceleración ontológica”).

Trabajando con adicciones

Estas intervenciones siempre incluyen dos mensajes:

  • Tolerancia del malestar: “la próxima vez que sientas esa emoción dolorosa, simplemente haz una pausa y contémplala durante un momento”. La técnica del “pararse y ver”, en honor al libro del maestro budista Chih-I; y, más avanzado el proceso,
  • Desarrollo de nuevas estrategias: “a la luz de todo esto que ha surgido de tu contemplación, ¿qué se te ocurre que podrías hacer para afrontar este problema?”.

Y si es tan simple, ¿por qué todo el mundo dice lo contrario?

Quizá, en buena medida, porque el lema “la adicción es una enfermedad incurable y mortal” sostiene un mercado muy productivo: clínicas de rehabilitación, terapias de mil y una escuelas, internamientos caros llenos de “tratamientos intensivos”, grupos de “codependientes”…

También, porque otorga a los ex-adictos una identidad plausible y valorada (aunque a la larga costosa): la de guiar a sus hermanos menos favorecidos hacia el “Poder Superior”.

Pero, sobre todo, porque solemos buscar explicaciones complejas. Lo simple nos parece trivial (razón por la que el psicoanálisis sigue vivo por más que se ha demostrado su inutilidad terapéutica y su falsedad teórica).

¡Qué pena! Porque la naturaleza es sutil, y deberíamos aprender de ella.

17 thoughts on “Adicciones, en fácil

  1. Pilar Ortiz says:

    Esteban:
    No te conozco personalmente, pero sí leo tus artículos que son muy claros. Éste me ha ampliado el horizonte sobre el tema de las adicciones. Confieso que yo era una de las que decía que la adicción y el adicto lo son para toda la vida.
    El artículo me ayuidó a comprender el potencial de cambio que cada ser humano tiene en la parte que dice que hay que observarse a uno mismo y ver que ocurre con las emociones y aceptar… Entiendo que eso ayuda a tener otras salidas para cambiar y salirse del círculo del dolor.
    Soy fumadora compulsiva, dejé por un año el cigarrillo porque me hace daño y en diciembre de 2008 volví a fumar, la razón: mi ansiedad. El fumar un cigarrillo me calma momentáneamente y así, nuevamente estoy fumando como 6 al día. Caí en el juego de la adicción y obviamente de la auto-culpa.
    Luego de leerte, voy a intentar observarme, ver qué pasa con mis estados de ánimo, con mis emociones, y veré si es posible lo que tu propones que es aceptar lo que cada uno siente. Creo que es muy valiente el que Yo acepte mi dolor. Te contaré lo qué pasó.
    Pilar

  2. rodrigo Carrillo says:

    Me encanto!!!! claro, conciso y muy ilustrativo. Una gran guia para mis pacientes.

    Aceleracion ontologica! vaya concepto!!!

    Gracias Esteban!!!

    Un abrazo

    Rodrigo

  3. Hola Pilar!
    Gracias. Me alegro de que este artículo te haya servido.
    Efectivamente, el cigarrillo es probablemente la sustancia más difícil de dejar, a juzgar por las respuestas de muchos adictos a encuestas donde les piden comparar entre sí diversas sustancias. Ciertamente, su consumo está muy asociado a la ansiedad.

    Un método que suelo aconsejar y funciona bastante bien es empezar por reducir el consumo a la mitad. Si fumas 6, baja a 3. Pero asegúrate de reservar esos 3 para cuando más los disfrutes. Prueba de hacerlo durante más o menos un mes. Luego de eso, si quieres, bajas nuevamente a la mitad, y así sucesivamente.

    Un abrazo,

  4. maria ines iturralde says:

    Estimado Esteban

    Si la observacion ontologica es entonces lo que necesito para madurar y manejar lo que me angustia y no consumir compulsivamente “lo que sea”
    como creo una diciplina para observarme a mi misma y motivarme a superar esas limitaciones y encontrar mas armonia?
    necesito un maestro? dices que no se lo encuentra a travez del psicoanalisis
    hablanos mas sobre como realizar la observacion ontologica tan necesaria …
    saludos
    maria ines

  5. Anónimo says:

    Estimado Doctor, respecto a sus observaciones sobre las adicciones, quisiera expresar lo siguiente:
    ? Hasta hace una semana trabajé durante 3 meses en un centro de adicciones.
    ? Observé algunas cosas: a) la necesidad de realizar un procedimiento conocido como confrontación, en donde la familia, le dice al paciente, lo que hizo (o dejó de hacer) durante el consumo, lo que aumentaría su nivel de conciencia acerca de la enfermedad, en parte reduciendo el mecanismo de defensa de la negación, b) Cierta disciplina que se da en el centro, fruto de respetar horarios y realizar actividades, que en el consumo no se realizaban o tal vez nunca se realizaron, c) la importancia de terapias vivenciales, teniendo como factor importante el proceso de identificación (Tal vez esto podría ser reemplazado por terapias de grupo, dirigidas por un psicólogo).
    ? En una revista llamada “Proyecto Hombre” (España), creo que publicada en el 2003 se refería a un éxito del 70%, en comunidades terapéuticas, si terminaban el tratamiento de un año.
    ? En el centro hablan de un promedio de 30% de éxito en internamientos a diferencia del 10% en tratamiento ambulatorio o procesos de AA o NA, exclusivamente.
    ? Por otro lado, observé dificultades asertivas en personas que salían del centro luego de 6 meses aproximadamente de internamiento. No se da mucha importancia al procedimiento cognitivo- conductual, referido a habilidades sociales.
    Por otro lado tengo algunas preguntas:
    ? ¿Podría enumerar los factores iatrogénicos del procedimiento de A.A.? (Por ejemplo yo observo un cierto sectarismo entre los miembros de la comunidad, respecto a otras personas y por otro lado yo también tengo mis dudas acerca de la incurabilidad, en ciertos casos)
    ? Si bien existen hipótesis acerca de un consumo moderado (p. ej., “bebida controlada”), ¿se podría hablar de consumo moderado de base de coca o cocaína, por ejemplo?

    Saludos.

  6. alejandra says:

    Conoce algun lugar de chicago il. que se dediquen a sanar a gente adicta al alcohol y drogas a traves del budismo? le agradeceria much la informacion

  7. Alex says:

    Muy interesante su artículo sobre las adicciones. Me preguntaba si´lo que dice sería aplicable a los trastornos alimentarios. Sufro anorexia desde hace 15 años y he hecho muchos tratamientos sin llegar nunca a superarlo.Gracias. Un saludo.
    Alex

  8. Hola Alex!

    Sí, creo que es también aplicable a la anorexia, que puede entenderse como una estrategia para gestionar estados mentales muy dolorosos a través del control del cuerpo y la imagen. Suele aparecer en la adolescencia y alrededor de momentos de cambio en el ciclo vital (entre la pubertad y el inicio de la primera adultez), de modo que los estados mentales dolorosos iniciales suelen estar relacionados con la situación en la familia de origen.

    Desde esta perspectiva, hay que entender la “superación” de los problemas como un proceso doble: de desarrollo y creación de nuevas estrategias, por una parte, y reducción del uso de las antiguas, por otra. Así, se alternan períodos de relativa ausencia de síntomas con otros de recidiva. Idealmente, los primeros se van haciendo más prolongados y estables; en esto consiste el cambio humano. De ahí que la noción de “superar” un trastorno deba modificarse ligeramente; más que superarlo, aprendemos a vivir, primero, con él, y luego, más allá de él; aprendemos a trascenderlo, en sentido estricto.

    Un abrazo,

  9. MAURI says:

    Hola me diagnosticaron dependencia afectiva me siento mal en realidad estoy pasando por el síndrome de ansiedad de no llamar a la persona que amo y me dejó, el consumía droga y ahora tiene un centro de reahabilitación me utilizó mucho económicamente, bueno en fin necesito ayuda ¿Está bien que el tratamiento que estoy siguiendo sea como el de una adicción a alguna sustancia?
    Tienes algun consultorio por favor envíame el número para poder tomar una cita

  10. Hola!

    Me hago cargo de tu situación, dolorosa por demás.

    La “dependencia afectiva” no es un trastorno propiamente dicho sino un patrón de conducta que acompaña a muy diversos trastornos. Por ende, hay que comprender a fondo la lógica de tus sentimientos para manejarlos apropiadamente.

    La situación en que te encuentras es relativamente frecuente entre las parejas o allegados de personas con problemas de adicción. Si ya es difícil para cualquier persona romper una relación afectiva importante, cuánto más lo será cuando el motivo para hacerlo es tan brutal e ilógico como una adicción; cuando ves a quien amas destruirse lentamente contra toda lógica y sin que puedas hacer nada.

    Entre los enlaces (arriba a la derecha) encontrarás el de “Contacto”, a través del cual puedes escribirme.

    Un saludo,

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