…No existe al respecto ninguna certidumbre, como tampoco la hay en lo que concierne al verdadero fin del Señor de la Luz.
Pero mirad alrededor de vosotros…
La Muerte y la Luz están en todas partes, siempre; y comienzan, concluyen, luchan, esperan, dentro y encima del Sueño de lo Innominado, que es el mundo, quemando palabras dentro del Samsara -quizá para crear algo bello.
Los monjes de la túnica azafrán todavía meditan en el Camino de la Luz, y la muchacha llamada Murga visita diariamente el Templo y deposita en el altar del padre oscuro la única ofrenda que él recibe, flores.