Dulce es la venganza

El Ángel del Juicio, de Chagall

Varios días antes de la ocupación nazi de París, en 1940, un grupo de afligidos hombres y mujeres se sentó en un café del Boulevard Saint-Germain a discutir si abandonar el país o unirse a un grupo de la resistencia.

Todos estaban abatidos, salvo una hermosa joven, quien dijo que literalmente daría la bienvenida a los alemanes con los brazos abiertos y se acostaría con cada apuesto soldado enemigo.

Varios se enfurecieron y un hombre empezó a estrangularla antes de que los otros se la arrebataran.

Más tarde supieron que esa mujer, lejos de ser una traidora, planeaba servir a su patria en la mejor forma a su alcance:

Estaba muriendo de sífilis.

Carl Goldberg, Conversaciones con el Demonio

Danza de luna

…Y mensaje en una botella.

Moonchild...

Well, it’s a marvelous night for a Moondance
With the stars up above in your eyes
A fantabulous night to make romance
‘Neath the cover of October skies
And all the leaves on the trees are falling
To the sound of the breezes that blow
And I’m trying to please to the calling
Of your heart-strings that play soft and low
And all the night’s magic seems to whisper and hush
And all the soft moonlight seems to shine in your blush

Can I just have one more Moondance with you, my love
Can I just make some more romance with you, my love

Well, I wanna make love to you tonight
I can’t wait ’til the morning has come
And I know that the time is just right
And straight into my arms you will run
And when you come my heart will be waiting
To make sure that you’re never alone
There and then all my dreams will come true, dear
There and then I will make you my own
And every time I touch you, you just tremble inside
And I know how much you want me that you can’t hide

One more Moondance with you in the moonlight
On a magic night
La, la, la, la in the moonlight
On a magic night
Can’t I just have one more dance with you my love

Van Morrison, Moondance

Razón, maldita sea

Tenían razón, maldita sea.

Caminas sobre un risco -mejor, sobre las nubes. El viento te carcome, te asfixia, te atraviesa, como si cientos de pequeños agujeros se te abrieran en la carne, como si tu alma pudiera ondear y perderse en la brisa.

Dejas de llorar y la extiendes, como una vela; se abre a tus espaldas, magnífica, vaporosa, deshilachada; ora azul, ora púrpura. Es tu sangre y tu savia, tu aliento y tu latido.

Y te lleva consigo, sin esfuerzo, mientras los huesos se te salen del cuerpo y la gravedad te abraza con su cruel cariño.

Tenían razón, maldita sea.

Con el tiempo viene la sabiduría: la capacidad de separar el trigo de la maleza.

El mismo viento se encarga de hacerlo.
El mismo viento -y tu alma.

¡Ah!

Diuen: la mar és trista. Quin trepig
fa cada onada, quan s’esberla!
I veig una mar trista, però, al mig,
tu, com una perla.

Diuen: la terra és trista. Quin trepig
fa cada fulla! Mig no gosa.
I veig la terra trista, però, al mig,
tu, com una rosa.

Marià Manent

Locuras y curiosidades

¿A que no adivinas?

La Tierra es plana. (Aunque, contra lo que solemos suponer, ni siquiera los contemporáneos de Colón lo creyeran así…)

¡No! Está bien, es esférica… ¡pero no sólida! La Tierra está hueca por dentro, y allí vive la gente.

Bueno, da igual… Lo importante es que ya podemos vivir para siempre.

Bien, tal vez no… Pero sí que podemos comunicarnos con los muertos.

Bah, no responden… Pero he aquí la cura para todos los males.

Uf, es sumamente cara… Pero hay otra cura, más barata -¡y del tipo “hágalo-usted-mismo”!

Ah, ¿te ha entrado el miedo?… Consuélate: como, en realidad, nada existe, no hay ningún problema

En fin, parece que sí que existe algo… Pero no es lo que parece

Este… Sí que lo es… Sólo que no estamos solos

Quién sabe… ¡Eh! Tal vez ellos

Uf, qué agotamiento… Y sigues igual que al principio: no adivinas.

No creas cualquier cosa.
Es malo para la salud.