Dudar, destruir y hacerse el tonto

Me parece a mí que el poeta de la Última Época Cristiana estaba comprometido, para conservar su integridad, a resistir, dudar, destruir y hacerse el tonto; solamente cuando se encontraba con un compañero poeta de su misma mentalidad, o con una mujer sobre la cual el espíritu de la diosa había descendido en secreto, sentía que aún no estaba todo perdido. ¿No es así?

 

La Diosa Blanca, a través de Robert Graves

Di que no fue así, Joe

Hay una canción de Roger Daltrey increíblemente dulce y triste: Say it Ain’t so, Joe.

Roger Daltrey

La letra alude a un negro episodio de la historia del béisbol: el escándalo de los Chicago White Sox. En las Series Mundiales de 1919, contra todo pronóstico, los White Sox perdieron ante los Cincinatti Reds. Ocho jugadores fueron implicados en un complot por el que aceptaban jugar mal a propósito a cambio de más dinero del que habrían recibido de haber ganado limpiamente; desde entonces se les llamó “the Black Sox“, los “Medias Negras”.

Shoeless Joe Jackson

Entre esos ocho jugadores se encontraba Shoeless Joe Jackson, un chico de Carolina del Sur y uno de los mejores batedores de la historia. Era, según la feliz expresión norteamericana, “a natural“: jugador integral, un muchacho campesino analfabeto que corría, bateaba y atrapaba mejor que ninguno y sin aparente esfuerzo.

Sólo dos jugadores, Jackson y Cicotte, llegaron a confesar. Y los registros de las confesiones desaparecieron misteriosamente de la oficina del juzgado poco antes del juicio.

Jackson se retractó de su confesión y mantuvo su inocencia durante el resto de su vida, apuntando como evidencia su registro impoluto durante los juegos. El resto de los implicados había cometido fallas y bajado su promedio; Jackson, no. Pero pese a ello, se le prohibió de por vida jugar en las ligas profesionales. De vez en cuando le invitaban a juegos de exhibición o semiprofesionales; y los aficionados, que todavía lo amaban, nunca dejaban de ir a verlo. Joe murió en 1951. Debido al escándalo, nunca pudo entrar al Salón de la Fama del béisbol -aunque su carrera lo hubiese merecido de largo.

Shoeless Joe

La leyenda cuenta que luego de la confesión de Joe Jackson, un chico sentado en la primera fila del juzgado se echó a llorar gritando: “Say it ain’t so, Joe! Say it ain’t so!

De ahí ésta, que debe ser una de las letras más tristes y desgarradorras de la historia de la música.

Di que no es verdad, Joe, por favor,
Di que no es verdad.
No es lo que quiero oír, Joe, y tengo el derecho de saber.

Di que no es verdad, Joe, por favor,
Di que no es verdad.
Sé que son ellos los que mienten, Joe, por favor di que no es verdad.

Dijeron que nuestro héroe jugó un as bajo la manga
Y que ya no sabe qué hacer
Pendemos de su encanto y sonrisa decidida
Pero los buenos tiempos se han ido.

La armada y el imperio se están desmoronando
Y ya nadie tiene dinero
La nación sigue unida por las palabras de un solo hombre
Pero la verdad no se puede negar
.

Di que no es verdad, Joe, por favor,
Di que no es verdad
Porque tengo el derecho de saber.
..

Muérdete la lengua

Duncan Sheik

Me gusta mucho Duncan Sheik. Su música es maravillosa. Pero de un tiempo a esta parte parece sincronizada con mi propia vida:

So bite your tongue
You’re not the only one
Who’s been let down…
Bite your tongue
Maybe it’s good for you
To hit the ground!

Por cierto, Duncan tiene un blog fantástico donde cita a Daniel Dennett y Francis Fukuyama, comenta la (terrible) política norteamericana y escribe con fluidez y dulzura.

Una razón más para admirarlo.

El asesino en ti

Un demonio mora en tu interior -un asesino.

Caminas sobre sangre y lloras fuego y azufre. Nunca te detienes -hasta llegar a un lago límpido, impoluto, perfecto, sin ondas ni habitantes. Es de mercurio.

Lo miras -una mano te llama -vacilas y caes.

Un demonio mora en tu interior -y un asesino.
Pero me gusta
Pues también mora en el mío.

Disarm you with a smile
And cut you like you want me to
Cut that little child
Inside of me and such a part of you
Ooh, the years burn

I used to be a little boy
So old in my shoes
And what I choose is my choice
What’s a boy supposed to do?
The killer in me is the killer in you
My love
I send this smile over to you

Disarm you with a smile
And leave you like they left me here
To wither in denial
The bitterness of one who’s left alone
Ooh, the years burn
Ooh, the years burn, burn, burn

I used to be a little boy
So old in my shoes
And what I choose is my voice
What’s a boy supposed to do?
The killer in me is the killer in you
My love
I send this smile over to you

The killer in me is the killer in you
Send this smile over to you
The killer in me is the killer in you
Send this smile over to you
The killer in me is the killer in you
Send this smile over to you…

Smashing Pumpkins, Disarm