Las intituciones desde la perspectiva psicológica: el Ecuador, una sociedad hobbesiana

El Leviatán, de Thomas Hobbes

He terminado por fin el artículo acerca de las instituciones desde la perspectiva psicológico-evolutiva. Está disponible aquí.

Este es el resumen del contenido:

El objetivo de este texto es introducir el punto de vista de la epistemología evolutiva (tal y como ha sido desarrollada, ante todo, en la psicología) en el análisis de las instituciones y extrapolar sus implicaciones. Se empieza con una breve exposición de lo que la psicología puede aportar al estudio de la institución para continuar con una somera revisión histórica de los fundamentos de la tradición occidental acerca de la naturaleza del cambio, el surgimiento de las sociedades y el papel de las emociones en la vida social. Luego, se presenta el esqueleto de la visión evolutiva (reproducción, variación, selección) y la noción de “institución” que de él se deduce. Finalmente, haciendo uso de este marco interpretativo, se sugieren algunas líneas de reflexión acerca de la institucionalidad en el Ecuador y de su carácter de “sociedad hobbesiana”.

Aunque la primera parte explica de manera clara y sencilla la naturaleza de un algoritmo evolutivo, me quedo con la última, que afirma, a partir de la teoría evolutiva, que la sociedad ecuatoriana es “hobbesiana”; es decir, que se funda en la desconfianza y la suspicacia, firmemente ancladas en nuestra forma de experimentar el mundo y la existencia.

Creo que esta hipótesis permite entender buena parte de las crisis y callejones sin salida en que el país se encuentra día tras día.

10 thoughts on “Las intituciones desde la perspectiva psicológica: el Ecuador, una sociedad hobbesiana

  1. Ernesto Lynch says:

    Los estados latinoamericanos, en su mayoría, rigen la desconfianza y la suspicacia. Cada uno de los individuos, cuidara su deseo, estructurado en su propio individualismo; allí generara comunidades y estados.
    Es que, en mi humilde opinión, Latinoamérica; siempre acepto su condición (como usted bien logro poner en palabras y darle explicación) de estado de guerra, hasta que el poder vigente del mundo, se transforma en ese soberano del que habla Hobbes… pero así tiene que ser, con nosotros; los del sur. Nuestras clases políticas, no responden a nuestras necesidades y así nuestra identidad se pierde.
    Viendo ases de luz de optimismo, de un tiempo a esta parte, la mejor solución para Latinoamérica, será dejar de reconocer esos soberanos y comenzar a reconocer su propia identidad de estados. Los primeros pasos, sorpresivamente, los voy observando, pero son tantos los que hay que dar; que exigiéndoles visa a los Estadounidense para ingresar a un país, con todo el cambio que debe generarse, se volverá tan efímero (y espero que así sea), en comparación con lo que nosotros, aquellos que nunca dejamos de vivir como colonias, logremos la independencia y ese reconocimiento.
    Descubrí su espacio, casi por una casualidad, siendo esta la primera de tantas casualidades por las que hoy me veo sumergido. Que más, decirle seré un lector permanente. Desde mi lugar, de un estudiante, que trata de encontrar explicaciones y que además, quiere hacer algo con las respuestas que va encontrando en el camino.

    Saludos,

    Atte.

    Ernesto Lynch (ARG)

  2. Por cierto, creo, en efecto, que en Latinoamérica hemos sido incapaces de superar la desconfianza mutua. Me parece que el análisis de este artículo puede extenderse a varios países de la región…

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