Sin ningún significado

A veces pienso que la vida es una tormenta, un monzón, un huracán violento e impasible.

Y que nuestro único refugio es la razón. De razón son nuestras ropas, nuestras sombrillas, nuestros chubasqueros; nos metemos en sótanos racionales y cerramos las racionales portezuelas -en la esperanza de que basten para repeler la cruel tormenta.

Nunca bastan. El viento arrecia y destroza sótanos, portezuelas, sombrillas; nos rasga las vestiduras y nos arranca los cabellos.

Y quedamos ateridos, desnudos, indefensos, en un mundo que no nos pertenece.

Tormenta de Nieve, de Turner

Dicen que “después de la tormenta, viene la calma”.

Mienten.

Macbeth, de John Martin

Macbeth, Act 5, Scene 5

Life’s but a walking shadow, a poor player
That struts and frets his hour upon the stage
And then is heard no more: it is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
Signifying nothing
.

William Shakespeare

El precio del pecado

Una vez conocí a un niño cuyos familiares habían decidido volver loco.

Era un niño normal: bajito, silencioso, un poco flacucho -pero indiscutiblemente normal.

Mas sus familiares estaban convencidos de que era tonto. “Es por su padre, ¿sabe?” -decían; “está un poco tocado” -y se señalaban la cabeza con el índice.

El niño no dormía solo. No podía -o no se lo permitían. Ni tampoco comer, ir al baño, asearse, vestirse. Ni hablar. Tenía 9 o 10 años -y no hablaba. “Es que no puede, ¿sabe?” -decían; y él me miraba inexpresivamente.

Era un niño normal; pero sus familiares -su madre, que odiaba a su padre; sus tías, que la odiaban a ella; su abuela, que los odiaba a todos- estaban convencidos de que era tonto.

Y, por desgracia, también él.

Confío en que la espera no sea larga

Watching and waiting

Watching and waiting
For a friend to play with
Why have I been alone so long
Mole he is burrowing his way to the sunlight
He knows there’s someone there so strong

‘Cos here there’s lots of room for doing
The things you’ve always been denied
So look, and gather all you want to
There’s no one here to stop you trying

Soon you will see me
‘Cos I’ll be all around you
But where I come from I can’t tell
But don’t be alarmed by my fields and my forests
They’re here for only you to share

‘Cos here there’s lots of room for doing
The things you’ve always been denied
So look, and gather all you want to
There’s no one here to stop you trying

Watching and waiting
For someone to understand me
I hope it won’t be very long

The Moody Blues

La alcancía del alma.

Cuando te fuiste, mi corazón quedó vacío.

Cada día pongo dos o tres cosas tuyas en ese vacío: los besos que no te di, las palabras que me guardé, las noches que te ignoraba; tus ojos comiéndose el mundo a bocanadas, tus manos apresando el aire, tu sonrisa, aviesa y ladeada, tan llena de ti.

Sé que se llenará un día. Sé que cuando esté lleno tendré que romperlo. Sé que tus cosas echarán a volar.

Y supongo que tendré que buscarme otro corazón.