Por vez primera


Lo que me gusta del concepto de “anagnórisis” es que sustituye al anticuado “insight” psicoanalítico sin perder de vista sus acertadas implicaciones psicológicas y su guestáltica metáfora de la “visión interior”.

La anagnórisis incluye al insight, lo engobla; pues no se trata sólo de un “descubrimiento” interior, de un “comprenderse a uno mismo”. Se trata de emplazarse de una manera novedosa en la vida social, en la eterna danza de la cultura. A cada verdadero hallazgo sobre tu alma corresponde una nueva y más auténtica forma de ser.


En realidad, el verdadero insight es tanto un descubrimiento como una creación. Nunca es un “bueno, de ahora en adelante seré de esta manera”, sino un “Resulta que siempre he sido así…”
Es un “caer en cuenta”, un comprenderse de maneras antes vedadas o que pasaban desapercibidas.

Así, la anagnórisis te permite responder preguntas que siempre quedaban pendientes. Más aún: te permite hacer preguntas antes imposibles de formular –y que, de hecho, la inmensa mayoría de la gente nunca se hace:

“¿Por qué me gusta este tipo de chica?” “¿Por qué me atrae este tipo de persona?” “¿Por qué tiendo a involucrarme en este tipo de relaciones?”


Sin más ni más, todo comienza a encajar: el deseo, la inseguridad, el temor, la soledad, la pérdida, el frenesí, el ansia… Todo cobra un sentido novedoso y sorprendente –y sin embargo el mismo de siempre

Sin más ni más, despiertas y te ves al espejo –y tu rostro banal y translúcido emite una luz espectral.

Y lo contemplas por vez primera, sub specie aeternitatis.

Amar y saber -y ser nuevo

Gotas de Vida, de Nicholas Roerich

En el terreno del afecto, el amor requiere una confianza unilateral, un entregarse al otro, un darse sin más. Esto no significa que no se busque recompensa alguna; por el contrario, la entrega reclama una entrega paralela, una suerte de reciprocidad –aunque sea imaginaria o simbólica; como lo fue la reciprocidad que recibieron Cristo, Sócrates y Ofelia por sus sacrificios y sus inmolaciones. Y no se trata de una reciprocidad estricta, de un quid pro quo mercantilista y vulgar. No: se trata de una anagnórisis, de un cambio completo de perspectiva; de un dejar de ser alguien para ser otra persona, a la vez el mismo; de abandonar la vieja piel para presentarse al mundo sin ella, desnudo, inerme, íntegro.

En el terreno del conocimiento, conocer requiere una confianza unilateral, un entregarse a una convicción, un prescindir de la duda, sin más. No es una confianza ingenua; en el caso ideal, el conocimiento clama por un objeto consistente, por una serie de eventos que lo validen o invaliden; clama, de cualquier modo, por una respuesta pertinente. (Igual que el amor: “odio quiero más que indiferencia”…) La pregunta requiere una respuesta; y toda acción genera una reacción opuesta y de igual empuje.

Así, tanto conocer como amar son parte de un mismo proceso, que podemos llamar, a falta de mejor término, “vivir”; comparten una misma estructura; requieren de un mismo sacrificio; arrojan un mismo placer; obligan a un mismo compromiso.

No han de ser unificados: están unidos, son indisolubles –sólo hace falta reconocer tal unión.

Y reconocer es nacer de nuevo.

Krishna, de Nicholas Roerich

In the quiet silent seconds I turned off the light switch
And I came down to meet you in the half light the moon left
While a cluster of night jars sang some songs out of tune
A mantle of bright light shone down from a room

Come down in time I still hear her say
So clear in my ear like it was today
Come down in time was the message she gave
Come down in time and I’ll meet you half way

Well I don’t know if I should have heard her as yet
But a true love like hers is a hard love to get
And I’ve walked most all the way and I ain’t heard her call
And I’m getting to thinking if she’s coming at all

Come down in time I still hear her say
So clear in my ear like it was today
Come down in time was the message she gave
Come down in time and I’ll meet you half way

There are women and women and some hold you tight
While some leave you counting the stars in the night…

Elton John, Come Down in Time

Sung, El Conflicto (El Pleito)


El signo primario superior, cuya imagen es el cielo, orienta su movimiento hacia arriba; el signo primario inferior -agua-, conforme a su naturaleza tiende hacia abajo. Los rumbos de movimiento de las dos mitades divergen y esto da por resultado la idea de conflicto.

El Dictamen:
“El Conflicto. Eres veraz y te frenan.
Detenerse con cautela a mitad del camino trae ventura.
Ir hasta el fin trae desventura.
Es propicio ver al gran hombre.
No es propicio atravesar las grandes aguas”.


Comentario
El conflicto surge cuando alguien, sintiendo que está en su buen derecho, se topa con resistencias. Sin esa convicción de que uno está en su derecho, la resistencia conduce a la astucia o a la transgresión violenta, y no al pleito abierto.
Cuando uno se halla envuelto en un pleito, lo único que podrá traerle salvación es una vigorosa y firme serenidad, dispuesta en todo momento a la conciliación del pleito, al arreglo a mitad del camino. Continuar la querella hasta su amargo fin acarrea malas consecuencias, aun cuando uno concluya teniendo razón, puesto que en tal caso se perpetúa la enemistad.


La Imagen:
“Cielo y agua se mueven en sentido contrario:
la imagen del conflicto.
Así el noble, en todos los negocios que realiza,
reflexiona debidamente sobre su comienzo”.

Comentario
La imagen indica que las causas del conflicto residen en las orientaciones opuestas, ya previamente existentes, de ambas partes. Una vez que aparecen tales direcciones divergentes necesariamente se origina en ellas el conflicto. Se infiere entonces que a fin de precaver el conflicto conviene pensar cuidadosamente en todo desde el mismo comienzo. Cuando se establecen claramente derechos y deberes, o si en una asociación humana convergen las orientaciones espirituales, la causa del conflicto queda de antemano eliminada.

(I Ching, trad. de Richard Wilhelm)

Días del futuro pasado

Futuro pasado

Tarde y noche del mes de Mayo de 1994, un 22.

Me hallo aquí y tú allí. Nos hallamos, en ambos sentidos. Y eso es bueno, como dirías tú.

Las horas a veces se escapan. Pero otras duran después de haberse ido.

Como éstas de esta tarde y noche de Mayo.

Sé que hay otras horas en espera, otras que aún no han venido ni se han ido. Otras que vendrán, como hoy, en Mayo.

Otras, como siempre y hasta siempre.

El Sol y la Luna

My goldrush gainst her silvernetss - Finnegans Wake

In a little while
Surely you’ll be mine
In a little while I’ll be there

In a little while
This hurt will hurt no more
I’ll be home, love

When the night takes a deep breath
And the daylight has no air
If I crawl, if I come crawling home
WiIl you be there

In a little while
I won’t (be) blown by every breeze
Friday night running
To Sunday on my knees

That girl, that girl
She’s mine
And I’ve know her since

Since you were a little girl
With Spanish eyes
Oh, when I saw her
In a pram they pushed her by

My, how you’ve grown
Well it’s been
It’s been a little while

Slow down my beating heart
Man dreams one day to fly
A man takes a rocket ship into the skies
He lives on a star that’s dying in the night
And follows in the trail
The scatter of light

Turn it on
Turn it on
You turn me on

Slow down my beating heart
Slowly, slowly love
Slow down my beating heart
Slowly, slowly love
Slow down my beating heart
Slowly, slowly love

U2, In a Little While